La comunicación es un hecho. No considerarla puede revertirse en contra de las organizaciones y sólo su administración estratégica y profesional asegura que se convierta en una fuerza que contribuya a sus objetivos.
La comunicación en las organizaciones es una, integral, que sólo para entenderla, abordarla y administrarla requiere ser vista desde tres ámbitos distintos, pero siempre complementarios y sinérgicos: corporativo, de persuasión y de identidad.
